Cómo pintar cerámica paso a paso

Cómo pintar cerámica paso a paso

Si eres seguidor de nuestro blog, sabrás que de forma periódica publicamos contenidos sobre diferentes disciplinas cerámicas. En esta ocasión, te traemos un artículo muy especial donde te contamos cómo pintar cerámica en base a diferentes materiales y técnicas, tanto cerámicas como en frío (no necesitan cocción cerámica).

Recuerda que si quieres aprender y poner en práctica cualquier técnica cerámica, ofrecemos clases de cerámica tanto presenciales como online en nuestro taller de Madrid.

Materiales para pintar cerámica

Lo primero que necesitamos para obtener el mejor resultado, es disponer de todos los materiales para pintar sobre la pieza cerámica. Antes de empezar el proceso, verifica que cuentas con los elementos necesarios que te detallamos a continuación. Además, sería interesante que prepararas unos bocetos de los diseños con los que te pondrás manos a la obra.

Pinceles, paletinas o brochas

Dependiendo del tamaño de la pieza y de nuestro diseño, utilizaremos pinceles más pequeños, medianos o incluso brochas o paletinas. Mientras que en piezas y zonas más pequeñas que requieren precisión como bordes o esquinas, para perfilar o filetear, puedes utilizar pinceles de tamaño pequeño o intermedio, para las superficies más amplias te recomendamos un pincel grande y grueso. En el caso de piezas grandes, es interesante el uso de brochas o pinceles de tipo paletina.

Existen pinceles de muchas variedades por lo que podemos hacer diferentes clasificaciones: según su forma (plano, redondo, en abanico, lengua de gato, biselado, paletina), según su pelo (sintéticos y naturales)… La elección de uno u otro dependerá del tipo de dibujo y el acabado deseado.

Esponja o hisopo de algodón

Muchas veces las equivocaciones tienen solución. Puedes utilizar algodón en el caso de equivocarte y querer realizar alguna corrección sobre tu pieza de cerámica. También cuando quieras limpiar una pieza para, por ejemplo, pintar con lustre o pintura acrílica sobre ella. Moja el algodón con un poco de agua o alcohol (según la pintura y el tipo de soporte) y frota suavemente sobre la parte que quieras borrar o limpiar. Para limpiar piezas porosas grandes o con mucho polvo, nuestra herramienta ideal será una esponja humedecida en agua.

Cinta de carrocero o similar

La cinta de carrocero es una gran aliada si queremos hacer reservas en nuestras piezas, y también para adherir nuestro diseño y poder calcarlo.

En el caso de querer realizar líneas rectas o dibujos geométricos, podemos hacer reservas componiendo nuestro diseño con cinta de carrocero y pintando la superficie que queda expuesta. Si quieres dibujar varias bandas, mide bien la distancia entre una cinta u otra para asegurarte de que las franjas tienen el tamaño que buscas. También nos servirá para cubrir zonas a las que no queremos que llegue la pintura.

Además, si por ejemplo queremos calcar un dibujo sobre una baldosa o cualquier vasija, la cinta nos servirá para unir el diseño al papel calco y a la pieza de forma temporal y reversible.

¿Te gustaría profundizar en la teoría cerámica? Hemos habilitado un guía en formato PDF con los conceptos más importantes y descripción de los materiales con los que trabajamos en nuestro taller.

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Espátulas o rasquetas de pintura

En este artículo puedes aprender técnicas para pintar piezas cerámicas crudas, y también puedes aplicar algunos de estos consejos para renovar piezas antiguas que hayan sido pintadas con anterioridad.

Si vas a pintar viejas piezas de cerámica primero necesitarás eliminar los restos de pintura anteriores (siempre que no sea pintura cerámica, entonces solo podrás pintar encima de ella pero no retirarla). Dependiendo de la pieza y sus formas, puedes utilizar espátulas, rasquetas de pintura y similares.

Las espátulas pequeñas te ayudarán también a mezclar los colores (comprueba antes que sean miscibles entre sí). Muchas veces utilizamos errónamente para este fin los propios pinceles con los que después decoraremos. En cambio, para mezclar los colores sin estropear nuestras herramientas, te recomendamos pequeñas espátulas o pinceles sintéticos de cerdas duras.

Cubetas

Las cubetas o cuencos para el agua te harán el proceso más cómodo, te recomendamos utilizarla mientras trabajas. Especialmente si vas a utilizar varios colores y únicamente dispones de unos pocos pinceles, necesitarás una cubeta con un poco de agua donde colocar y limpiar tus pinceles. También para enjuagar la esponja con la que podrás retirar el polvo de la pieza cerámica antes de empezar a decorarla.

Lija suave

La lija nos permitirá eliminar restos de pintura anteriores o las imperfecciones de nuestras piezas. Así la pintura se adherirá mejor al soporte. Conviene que sea una lija suave, para no crear marcas u otras rayas sobre nuestro soporte cerámico.

Existen diferentes tipos de herramientas que podemos utilizar para lijar las superficies: taco de lija, útil para superficies rectas, papel de lija, que se adaptará mejor que el taco a las superficies curvas. Podremos aprovechar también estropajos que tengamos por casa, incluso estropajos de aluminio (lana de acero) y reciclar limas de uñas, muy útiles para repasar detalles y piezas pequeñas.

Pueden ser de gran ayuda las pequeñas amoladoras eléctricas con las que podrás cambiar el cabezal según la superficie que quieras lijar y regular la velocidad para trabajar a un ritmo con el que te sientas a gusto.

Utiliza una lija para eliminar restos de pintura o imperfecciones. Por supuesto, utilízala con cuidado y de forma suave para no dañar la cerámica. Antes de ponerte a trabajar en una zona muy visible, te recomendamos que hagas una pequeña prueba en una zona más oculta para que confirmes si la elección de la herramienta ha sido la adecuada. Después del uso de la lija, retira el polvo con una esponja humedecida en agua.

Paleta o mezclador de pintura

Utilízalos en el caso de que quieras mezclar varios colores de pintura para conseguir un color diferente. Puedes hacer uso de diferentes tipos de soportes, incluso de paletas de pintor hechas por ti mismo en cerámica esmaltada.

Cómo pintar sobre cerámica paso a paso. Técnicas y con todos los materiales necesarios.

Una posibilidad es utilizar un godete o paleta de pintor (tanto los fabricados en madera que usan los pintores como los modelos más recientes fabricados con plásticos y derivados). Los ceramistas solemos utilizar baldosas de cerámica esmaltadas que siempre están a mano y funcionan muy bien como mezcladores de pintura. Una pieza de vidrio lisa también puede cumplir esta función.

Alcohol

Es recomendable limpiar bien la pieza antes de comenzar el proceso de pintado. De esta forma te asegurarás que no quedan restos de grasos de tus propias manos o cualquier tipo de sustancia, pelusa, polvo etc. El alcohol será muy útil sobre todo en superficies esmaltadas sobre las que queramos pintar con lustres, grasas o tercer fuego y pinturas en frío al aceite.

Material para cubrir la zona de trabajo

La mayoría de las pinturas cerámicas se lavan al agua, pero si estás utilizando pintura acrílica o incluso pintura al aceite, antes de comenzar con el proceso, te recomendamos cubrir la zona de trabajo con papel de periódico, plásticos o similares. Así evitarás sorpresas desagradables en el caso de que se viertan gotas de pintura.

Pintura para cerámica

Nos falta lo más importante, ¡la pintura!

Para tomar la decisión de utilizar un tipo de pintura u otra, será determinante saber si hornearás la pieza decorada, o no. Si tu idea es dar un acabado permanente, es decir, cerámico, deberás introducir la pieza una vez decorada en un horno cerámico y utilizar por tanto pintura cerámica. Si no dispones de un horno donde cocer en Marta Cerámica ofrecemos servicio de cocciones.

Si la pieza ya ha sido cocida con anterioridad y estás dándole una nueva capa de color podrás utilizar variedades diferentes.

Para pintar tu pieza con materiales cerámicos puedes utilizar diferentes elementos: engobes, pigmentos y óxidos, grasas o pigmentos de tercer fuego, lustres y esmaltes cerámicos. El uso de esmaltes a modo decorativo es una técnica muy utilizada por ceramistas. Dado el gran abanico de esmaltes disponibles, conocerlos en detalle puede llegar a ser algo complicado. Te recomendamos este otro artículo de nuestro blog donde explicamos cómo utilizar esmaltes cerámicos con objetivo tanto artístico así como para mejorar su resistencia y a modo de impermeabilización de las piezas.

También existen algunos rotuladores tanto cerámicos, como semi-cerámicos, que se adhieren al soporte cociéndolos en hornos domésticos.

Si vas a pintar la pieza en frío, sin cocción posterior, puedes combinar el uso de pinturas al aceite, pinturas acrílicas, epoxi, pintura al látex etc.

Las pinturas acrílicas son las que menor inversión requieren y las más fáciles de usar. Mientras la pintura esté húmeda, podremos limpiar las herramientas al agua. El secado es rápido y su plasticidad hará que se adapte bien a las superficies.

Látex, para buenos pero delicados acabados.

Epoxi, es costosa de trabajar pero adecuada para baldosas.

Barniz, para proteger el color y aportar acabado brillante o mate.

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Técnicas para pintar sobre cerámica

Una vez verificado que dispones de todo el material puedes comenzar el proceso. A continuación te listamos las instrucciones y conceptos clave paso a paso:

  1. Antes de comenzar, cubre bien la zona con algún plástico, papel de periódico o similares para evitar cualquier manchurrón. Solo te llevará unos pocos minutos y te evitará sorpresas desagradables.
  2. Elabora un boceto previo en tu libreta de trabajo. De esta forma podrás prever el tipo de pincel que necesitarás para cada parte del diseño y planificarás con mayor detalle todos los detalles de tu dibujo.
  3. Elimina cualquier imperfección lijando suavemente la pieza de cerámica. Si se trata de una pieza que haya sido pintada con anterioridad, dependiendo de su forma puedes utilizar una rasqueta o espátula para eliminar los restos de pintura anteriores. Posteriormente, elimina cualquier resto limpiando con una esponja humedecida en agua o un algodón con un poco de alcohol. Puedes usar de un trozo de tela, un paño viejo etc para este paso.
  4. Vierte tu pintura en el godete y en caso necesario realiza las mezclas correspondientes con otros colores utilizando una baldosa esmaltada una espátula pequeña.
  5. Utiliza los pinceles finos para los detalles y los pinceles gruesos para las partes más amplias. Dependiendo de la pintura utilizada y su capacidad de cubrición, puede ser necesario aplicar hasta 3 capas.
  6. Recuerda que si te equivocas, la ventaja de pintar en crudo es que puedes usar un hisopo de algodón o una esponja humedecidos en agua para hacer cualquier rectificación.
  7. Una vez finalices el proceso, deja secar la pintura antes de manipularla y realiza la cocción (en el caso de ser pintura cerámica) a la temperatura correspondiente en un horno para cerámica.

Esperamos que hayas disfrutado de nuestro post. Si tienes cualquier pregunta, puedes dejarnos un mensaje en los comentarios y estaremos encantados de ayudarte.

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